Todo lo que siempre quiso saber sobre los masajes, pero nunca se atrevio a preguntar.

 

1497595_10202939423350416_638120494_nPoco a poco, los masajes se han afianzado en nuestra sociedad y no es raro acudir a un profesional en quiromasaje para que nos trate una lesión muscular o articular.

Siempre he tratado de facilitar la experiencia a mis pacientes y me gustaría tuvieran claras algunas respuestas a ciertas preguntas que tienen reparos en hacer, en este post abordaremos esas cuestiones peliagudas que a veces no se atreven a preguntarnos a los terapeutas manuales.

Además, puede serviros como ayuda para estar preparados y abordar esas situaciones con naturalidad durante una sesión de masaje, que es la mejor forma de quitarle peso al asunto.

Estoy un poco incómodo por tener que quitarme toda la ropa cuando voy a darme un masaje. ¿Tengo que estar completamente desnudo para recibir el masaje?

Algunas personas están sin nada de ropa debajo de la toalla o sabanilla, otros llevan la ropa interior, y algunas personas prefieren usar pantalones cortos o deportivos, o incluso su ropa de calle normal. Así que la respuesta es: NO. No hay porqué quitarse más ropa de la que usted se sienta cómodo para recibir el masaje. Es una cuestión a hablar de forma natural entre cliente y terapeuta y él o ella se adaptará a sus necesidades.

Sea consciente de que llevar más ropa puede interferir con el uso de ciertas técnicas, pero no hay razón para que no pueda disfrutar de recibir un masaje con ropa cómoda. El terapeuta no será capaz de usar la loción y sería difícil trabajar tan profundamente, pero puede adaptarse a su nivel de comodidad y aun así ofrecer una experiencia de masaje satisfactorio.

A la gente le gusta recibir masajes y, probablemente, acudirían a darse más si no tuvieran por medio el temor de la ropa interior. Para algunos, la ropa crea una barrera psicológica que les permite relajarse más a fondo durante el masaje, y eso está bien también. Como terapeutas manuales, debemos transmitir la seguridad de que trabajamos con todo tipo de cuerpos, desde los más esbeltos a con más formas, desde los más jóvenes a mayores…

Los masajistas solemos ser un grupo muy atento, responsable y cauteloso. Un terapeuta manual ve los cuerpos únicamente desde una perspectiva sanitaria y profesional. Nuestro trabajo consiste en la aplicación responsable de técnicas a los músculos, ligamentos y tejido conectivo, como medio para mejorar el bienestar del cliente y no para juzgar su cuerpo. Para tener éxito así es como debemos ser y tratar a nuestros clientes, y es importante que ellos sean conscientes de ello.

¿Cómo hablo con mi quiromasajista sobre el precio? Me gustaría venir más a menudo, pero para mí supone una dificultad económica grande.

La gente prefiere hablar de sus momentos más embarazosos antes que hablar de dinero. Pero si siente que su situación económica no le permitirá acudir a sesiones adicionales, asegúrese de que ha analizado todas las opciones:

En lugar de agotar su presupuesto en sesiones esporádicas, puede optar por bonos o tratamientos mas continuados con lo que indudablemente ahorraría dinero.

Otra posibilidad, si tiene algo de flexibilidad con su horario, es preguntar a su terapeuta por algún hueco en este momento en su lista de clientes. Si el terapeuta tiene el hueco libre, quizás le puede hacer algún pequeño descuento por ocupar ese hueco de último minuto. Al igual que ocurre con las compañías aéreas, a veces los clientes cancelan su sesión, así que un masajista o terapeuta manual de confianza podría estar dispuesto a ocupar esa hora por una remuneración algo inferior, de manera que no quede ningún hueco en su jornada.

Muchos terapeutas aceptan tarjetas de crédito, así que puede recibir el pago en un tiempo diferido, como tenga estipulado con esa tarjeta.

Seguro que si a usted le gusta recibir sesiones de masaje, con una buena comunicación con su terapeuta, podrán ser capaces de llegar a un acuerdo que sea justo para ambos.

Nunca sé si hay que dar propinas o no.

Los quiromasajistas y terapeutas que trabajan en balnearios, centros de belleza o de relajación, por lo general, reciben un salario y una comisión por los servicios y tratamientos que haya realizado. En otras ocasiones tampoco existe tal comisión. En estos casos, la situación es comparable a la situación de un camarero en un restaurante. De manera que la propina será un excelente y necesario complemento a su remuneración establecida.

Si se trata de un profesional autónomo, probablemente apreciará también la propina, pero no se hace tan necesario.

De todos modos, al igual que con todo, si como cliente no sientes la necesidad de dar una propina por el servicio, no lo hagas. Bien sea por insatisfacción o simplemente porque en un momento determinado no te lo puedes permitir, no estás obligado a ello.

¿Qué debo hacer si siento cosquillas durante el masaje?

Algunas personas son sensibles a algunas técnicas en particular, que los hacen sentir incómodos y les entra ganas de reír. Si eso ocurre, el terapeuta puede usar un trazo amplio o una presión más profunda que no provocarán cosquillas. En el caso improbable de que aun con esas variaciones el cliente sea demasiado delicado en esa zona, el terapeuta puede saltar esa parte del cuerpo y concentrarse en zonas menos sensibles.

Si piensa que puede encontrarse en esta situación, coméntele de antemano y de manera natural a su terapeuta cuáles son esas áreas sensibles o especialmente delicadas de su cuerpo, para que él o ella puedan adaptar y aplicar el masaje con mayor eficacia.

5. ¿El masaje tiene que doler?

Este es un error común acerca del masaje. Dar un masaje eficaz consiste en aplicar diferentes técnicas. Si todo consistiera en trabajar el músculo de la misma manera a cada persona, el terapeuta manual sufriría un agotamiento terrible. Los terapeutas profesionales no trabajan en serie como en una fábrica de montaje, haciendo las cosas repetitivamente, sino que se trabaja de forma y con intensidad diferente dependiendo de cada cliente y cada ocasión.

Tratamos a ancianas con osteoporosis con mucha menos presión que a un atleta joven que prefiere un trabajo profundo del tejido conectivo. Y una mujer terapeuta puede trabajar con mucha profundidad, de la misma manera que un hombre corpulento puede dar un masaje relajante también.

Por tanto, el masaje no tiene que doler para ayudar. El cliente debe saber que puede obtener los beneficios terapéuticos de un masaje relajante, que no duele, o puede buscar opciones de masaje más profundas, que pueden llegar a causar algunas molestias. La técnica de los puntos gatillo y la fricción son ejemplos de técnicas que pueden ser ligeramente incómodas, pero muy útiles en muchos casos. Si usted no quiere recibir una fuerte presión, simplemente dígalo. Haga saber con total confianza a su terapeuta con qué técnicas se siente bien y con cuáles no. Además, las necesidades como cliente y el umbral del dolor pueden cambiar en cada visita.

Y los masajistas únicamente desean ayudarle. Un masajista no es un torturador, así que si usted está haciendo alguna mueca ante la presión, el masajista aligerará esa presión. El objetivo del masaje es invitar a su cuerpo a relajarse, reducir el dolor, aumentar el bienestar y flexibilizar los músculos.

Y por ultimo, una recomendación, hable con su terapeuta, en la mayoría de los casos esa duda o situación que a ti te parece insalvable, suele plantearsele con cierta frecuencia y sabrá abordarla con naturalidad y eficacia

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Fuente: http://www.cimformacion.com/

PILATES PUEBLO NUEVO

Fascitis Plantar

El pie es una de las estructuras anatómicas mas importantes. Cualquier molestia producida por el esfuerzo que implica la practica del deporte, que afecte a esta zona, condiciona la mecánica y puede provocar otras lesiones en las rodillas, la cadera, etc.

Entre los problemas que pueden surgir en la zona, la fascitis plantar es la lesión más frecuente en atletas y futbolistas. Se produce debido a la sobrecarga del tejido fascial tendinoso que sujeta el pie, y que está localizado en la planta.

Debido a su uso forzado o al calzado, puede llegar a irritarse o inflamarse, produciendo un dolor que puede alargarse en el tiempo.

¿Qué es una fascitis plantar y cómo se produce?

La función de la fascia plantar es la de proveer estabilidad y capacidad de absorción de impactos al arco longitudinal del pie. La inflamación de la membrana o aponeurosis que recubre la musculatura de la planta del pie y de su zona insercional en el talón, provocada por las tracciones en cada impacto y en los movimientos de propulsión del pie, es lo que se denomina en medicina deportiva, fascitis plantar.

La actividad de alto rendimiento a la que se llega a someter someten a los talones, especialmente cuando se corre o camina prolongadamente en terrenos o superficies duras, provocan una continua percusión en la planta de los pies, que producen micro traumatismos, que a su vez son los responsables de una posible inflamación del talón y su consecuente generación de dolor.

En algunos casos, el dolor crónico del talón también puede estar producido porque el denominado espolón calcáneo , que también provoca la inflamación alrededor de las fibras de la fascia, aunque no tiene porqué ser la causa de la fascitis. Entre un 15 y un 25% de la población tiene espolón calcáneo pero no experimenta dolor y, por el contrario, muchos pacirntes con fascitis, no lo tienen.

Las principales causas de esta lesión son:

• Sobrecarga. Suele ser la más común y está originada por el uso excesivo de la articulación o la repetición de una técnica de forma errónea.

• Cambio de calzado. Es muy común que aparezca un dolor en la fascia plantar al renovar el calzado deportivo.

• Problema óseo. Alguna malformación de tipo óseo puede generar una fascitis plantar.

Principales síntomas

Cuando se sufre una fascitis plantar los principales síntomas son:

• Dolor. Es lo que más sufre el paciente, y lo primero que nota al realizar cualquier actividad.

• Hipersensibilidad e hinchazón.

• Calor.

• Enrojecimiento.

• Tensión en la planta del pie.

Prevención

La prevención de la fascitis plantar es relativamente sencilla: el calentamiento y el estiramiento previo al ejercicio físico es fundamental para evitarla. Antes de cada entrenamiento es recomendable  Después es necesario realizar s estiramientos generales y unos específicos de la planta del pie para disminuir la probabilidad de lesiones en la fascia del pie y las estructuras músculo tendinosas.

La elección de la zapatilla adecuada es imprescindible. La zapatilla debe ser confortable, con un tamaño adecuado al pie ya que los pies pueden no ser simétricos. El deportista deberá probarse cada par nuevo de zapatillas aunque sean del mismo modelo que suela utilizar.

Cómo tratar una fascitis plantar

Una vez realizado el diagnóstico, normalmente mediante exploración física y la descripción de los síntomas relatados por el paciente, el médico deportivo decidirá cuál es el protocolo de actuación que se va a llevar a cabo. Sólo excepcionalmente se recurre a la cirugía para tratar este tipo de lesión.

Si bien, no existe evidencia de la efectividad de un tratamiento determinado para la fascitis plantar, sí existe una serie de recomendaciones que en muchos casos pueden llevar a la curación de la misma. Entre ellas está la corrección de los errores del entrenamiento.

Para curarse con rapidez y sin recaídas, hay que identificar lo antes posible la lesión y empezar a evitar el gesto doloroso que la provoca, ya que una vez instaurada la misma, podemos tardar de 8 a 18 meses para la curación definitiva.

Los tratamientos más eficaces son:

• En fase aguda del dolor, se utilizará hielo, y se aplicarán masajes de sobre la zona de 10 o 20 segundos, 3 o 4 veces al día. Con esto se evita la inflamación. La utilización repetida de hielo o crioterapia es el tratamiento más eficaz ya que el frío limita el dolor, la hinchazón, el hematoma y la inflamación.

.• Un masaje profundo, en pequeños movimientos circulares sobre la región afectada, harán que se reabsorba el edema y se reduzca el espasmo muscular.

• La combinación de ultrasonidos con estimulación eléctrica puede también ser efectiva. El ultrasonido actúa sobre los tejidos profundos y la estimulación muscular aumenta la flexibilidad de la planta del pie.

• El taping (vendaje con tiras de esparadrapo adhesivo) puede ayudar a calmar el dolor. Un vendaje de este tipo limitará la tensión sobre la fascia plantar. También es útil en caso de producirse una ruptura de la aponeurosis.

• Cuando se experimenta dolor agudo, se pueden utilizar plantillas de absorción de impactos, plantillas de descarga, plantillas personalizadas con estudios biomecánicos previos para corregir el varo-valgo del pie.

Si sufres esta dolencia llamanos sin compromiso y trataremos de asesorarte la mejor manera de tratar tu lesion.

Diego Potti (677228031)